Pequeño
pueblo situado a los pies de la Sierra de Altamira, a 182 km
de Cáceres y unos 170 de Madrid, con una extensión de 48,48
km2 y una altitud de 607 m sobre el nivel del
mar, el término presenta una topografía ondulada en los dos
tercios septentrionales, y un relieve montuoso y quebrado en
su límite meridional, configurado por la Sierra
anteriormente citada.
El clima
de tipo mediterráneo, aparece caracterizado por la
indigencia e irregularidad pluviométricas y el contraste
estacional de las temperaturas. Ambas circunstancias
condicionan el desarrollo de las actividades agropecuarias.
La temperatura media anual es de 15,2º.
Los suelos son poco
profundos, ácidos, de textura franco-arenosa; son frecuentes
las áreas de litosuelo sobre cuarcitas. Entre los
cursos de agua
destaca el arroyo Pizarroso.
Cuenta
con 437 habitantes, dedicados a la agricultura, la ganadería
y la construcción. Esta baja población hace de Carrascalejo
un pueblo muy tranquilo, ideal para pasar unos días de
relax, en contacto con la naturaleza, y olvidarse por un
tiempo del estrés propio de las grandes capitales. Jóvenes y
mayores esperan esos momentos en los que poder evadirse de
la monotonía diaria, para hacer una escapada y acercarse por
aquí.
Hay que
destacar su Iglesia parroquial de los siglos XVII-XVIII y
una zona de ocio con piscina, pista polideportiva,
terraza-restaurante y varios bungalows; todo ello situado en
una amplia zona natural con merenderos y barbacoas, donde se
puede disfrutar de una estancia muy agradable.
El día 21
de Septiembre se celebran sus
fiestas patronales
en honor a San Mateo. Diferentes actividades, verbenas y
toros, hacen de éstas, unas de las mejores fiestas del
lugar, todo ello gracias a la colaboración de sus vecinos y
allegados.